Julia y Manuel explican su experiencia tras adoptar a Pablo y las dificultades de las familias españolas que se enfrentan a ese proceso
Julia Fernández y Manuel Polanco recurrieron a la adopción tan pronto como vieron que tenían dificultades para concebir. Cuando el pequeño Pablo llegó de Rusia, hace ocho meses, la felicidad de la pareja fue tan grande que consiguieron vencer ese problema y ahora esperan una niña.
-¿Cómo decidieron recurrir a la adopción?-
Siempre ha sido una puerta que ha estado abierta. Yo (Manuel) trabajo en un centro de menores, así que estoy bastante sensibilizado con esta realidad. Siempre nos han gustado las niñas que vienen de China y además teníamos conocidos que habían pasado por la experiencia. Queríamos tener niños, pero no venían y no queríamos recurrir a técnicas de fecundación asistida, porque son caras y arriesgadas. Preferimos emplear el dinero directamente en adoptar y así ganábamos todos.
-Pablo era muy pequeño cuando llegó. ¿Esperaban que fuera así?
-De entrada pedimos un niño de hasta cuatro años. Luego nos aconsejaron, para acelerar los trámites, que ampliaramos la edad hasta cinco. Sólo queríamos que fuera un niño sano, lo demás daba lo mismo.
-¿Ha tenido algún problema para adaptarse?
-Ninguno. Pablo era muy pequeño cuando llegó. Lo conocimos con once meses y llegó a España con trece, así que a esa edad es todo más fácil. Tenía algún problemilla de salud. Estaba un poco malito cuando nos lo dieron, pesaba poco y dormía mucho, pero nada importante. Parecía un poco arisco, pero pasó pronto. Ahora es un niño muy cariñoso y muy abierto con todo el mundo.-¿Por qué decidieron adoptar en Rusia?-Al ser uno de los dos menor de 30 años no pudimos acceder a una adopción en China, porque es un requisito que han establecido hace poco. Queríamos un lugar donde los trámites se hicieran con cierta fiabilidad y seguridad para los niños. Tampoco queríamos que nos dieran a elegir, como si vas a comprar por catálogo. Nos parece cruel. Por otra parte, no conocemos el país y en los tres viajes que tuvimos que hacer para los trámites tampoco tuvimos mucho tiempo para hacer turismo ni para visitar nada.
-¿Es importante el apoyo de la familia y los amigos ante la decisión de adoptar?
-Es muy importante y lo mejor de todo. En nuestro caso, hemos tenido a toda la familia y a todos los amigos apoyando e intentando ayudar. Incluso, en el trabajo se han portado muy bien. Los jefes y los compañeros para los cambios de turno y esas cosas. Los trámites son largos, pero no te dan plazos ni fechas. Un día te llaman y te dicen que tienes que ir en una semana a ver al niño o a buscarlo y casi no tienes tiempo de preparativos. En nuestro caso, hemos contado con mucha gente. El día que llegamos con Pablo, había tante gente en el aeropuerto esperándonos para recibirlo, que incluso la gente que pasaba preguntaba si esperaban algún famoso. También ayuda mucho estar en contacto con otras familias que pasan por lo mismo. Es donde más comprensión encuentras.
-¿Qué es lo más duro de todo el proceso de adopción?
-Lo peor fue la primera vez que viajamos a Rusia y conocimos a Pablo, pero no lo pudimos traer con nosotros. Para las adopciones hay que hacer tres viajes a Rusia por diferentes trámites y era muy triste volver sin el niño. Nosotros tuvimos suerte, porque el orfanato, que era horrible y se parecía a la casa de 'Psicosis', estaba muy cerca de la ciudad donde teníamos que alojarnos y en el tiempo que duró la estancia pudimos visitar a Pablo todos los días.
-¿Y el mejor?
-Cuando aterrizamos por fin en Madrid. Sentimos tranquilidad y perdimos esa sensación de tener alguien detrás. Los trámites en Rusia son fiables, pero muy oscuros y de alguna manera da la sensación de estar dentro de una peli sobre la Guerra Fría.
-¿Se plantean repetir la experiencia en el futuro?
-Es una experiencia increíble que merece la pena. Es una pena que adoptar en España sea tan difícil, con la cantidad de niños que hay en los centros que necesitan familias de adopción y de acogida. La Administración debería dar más respaldo a las adopciones. Porque además, las familias adoptantes que salimos fuera estamos solos. Ahora, cuando nazca la niña se va a complicar un poco la cosa, como para pensar en otro niño, pero en un futuro seguro que conservamos la idea de viajar a China.
Feliz Navidad
Hace 2 días


No hay comentarios:
Publicar un comentario